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Capítulo 2

30 de Mayo

Por la mañana nos dedicamos a realizar algunas tareas en la ciudad de Salta .
Marco se dedicó a realizar la reparación de su regulador del voltaje, otros se fueron de compras y yo me dediqué a mandarles el mail anterior.
Quedamos en encontrarnos al mediodía en el Hotel para ir a almorzar al cerro, esta vez no con los autos, sino caminata y funicular.
Después de una larga sobremesa bajamos a la ciudad, para visitar la Catedral y el Convento y rematamos la tarde con una visita al Automóvil Club, donde hicimos una limpieza de bujías con un aparatito patentado por Carlos.
Yo controlé los líquidos de Bombón que estaba OK de Aceite de Motor, Caja y Diferencial. Dado que al otro día teníamos que hacer el camino de cornisa entre Salta y Jujuy que es muy angosto y con continuas curvas ciegas se me ocurrió controlar el liquido de frenos, menos mal ,¡¡¡¡¡¡el depósito estaba vacío!!!!!! así que estaba frenando solo con el contenido de la bomba.
Después de la repasada vuelta al Hotel y cena.

31 de Mayo

Nos encontramos nuevamente en el ACA que estaba de paso en la ruta de salida para cargar combustible y emprendimos el viaje con un cielo totalmente nublado.
Ya nos habían avisado en Salta que al salir de la ciudad tendríamos un día hermoso, y así fue, ya que llegando al camino sinuoso el cielo lucía totalmente despejado.
Marcos tomó la punta con un andar muy alegre, no solo complicaban las curvas ciegas sino los continuos claros y sombras que no permitían ver el camino que en partes no estaba en muy buen estado.
Me “comí” un flor de pozo e inmediatamente comencé a oler nafta, pensé que era una manguera y paré . El problema era que con el pozo se había abierto la tapa del tanque que estaba muy lleno y salpicaba nafta. Sin embargo la cosa no terminaba ahí, Patricio hizo una rápida inspección alrededor del auto y descubrió que la hoja del elástico trasero izquierdo se había roto.
Horacio dictaminó que la reparación podía llevar una hora, por lo que se decidió almorzar en el lugar, para lo cual Raúl desplegó toda su ferretería para preparar un guiso de lentejas.Horacio entablilló a Bombón utilizando elementos de alta tecnología tales como soga, cable, una cuarta de remolque de nylon y remató el trabajo utilizando como tensor una llave estriada de ¾” donada por Jorge.
Ya le faltaba muy poco a las lentejas y todos estaban impacientes con el plato y el pan en la mano.
Como parecía que de postre nos quedaba un sola porción de queso y dulce decidimos jugarla a una carrera de unos 50 metros. Nos anotamos Patricio, Horacio y yo .
Patricio nos ganó por varios cuerpos pero desgraciadamente Horacio se desgarró en el pique, surgiendo a partir de ese momento varas discusiones entre los viajeros, algunos lo querían sacrificar y otros le perdonaban la vida si donaba todos los repuestos que había llevado.
Terminado el almuerzo salimos adelante Carlos, Horacio,y yo que debía andar despacio por el problema del entablillado.
A los pocos Kms. nos alcanzó Jorge para avisarnos que Raúl había roto el embrague.
Horacio volvió a reparar y nosotros seguimos viaje hacia nuestro nuevo destino Purmamarca.
En pleno viaje nos avisan por celular que la rotura era de la chaveta del palier, por lo que deberíamos cambiar el plan y hacer noche en Jujuy, Horacio realizó la reparación de la pieza en El Carmen y marcharon hacia Jujuy.
El resto del grupo hizo lo mismo y yo aproveché para ir a un taller de elásticos a reparar.
Cuando desarmamos descubrimos que el elástico tenia dos roturas perfectamente simétricas, pero una de ellas tenía mucho tiempo .
El mecánico no podía entender el trabajo de entablillado que se había realizado y llamó a dos compañeros para mostrarle la “rareza”.
Les cuento que el mecánico era un simpático gordo con una inflamación terrible en la cara. Lo primero que pensé fue que ese tipo con el dolor de muelas que debía tener, tendríamás ganas de irse a su casa que de arreglar elástico, claro que grande fue mi sorpresa cuando al acercarse los compañeros lucían la misma inflamación, que por supuesto no era tal, sino un bollo de coca.
El problema de Horacio fue que cuando llegó a Jujuy no podía con su pierna, que ya estaba muy inflamada, por lo que fue fácil de reconocer que los que estaban por el “sacrificio” estaban acertados .

1 de Junio

Horacio estaba mejor, y aunque pensamos que le iba a resultar complicado manejar, la cosa no fue así.
Partimos en dirección a Purmamarca donde haríamos nuestra primera parada .
En ese pueblito encantador estacionamos los autos sobre la calle que tiene como fondo el Cerro de los 7 Colores, casi tan majestuoso como los 8 MGsque lo custodiaban.
Salió a recibirnos de una de las casas la Sra. Narcisa, simpatiquísima y hospitalaria a tal punto que se ofreció a guardar nuestras pertenencias para que nosotros recorriéramos tranquilos. Fuimos a caminar por los Colorados una formación rocosa que debe su nombre su intenso color y luego almorzamos para partir rumbo a Humahuaca donde pernoctaríamos.
Por la noche cenamos en el Hotel dado que al día siguiente deberíamos madrugar para realizar los 165 Km. de ida y 165 Km. de vuelta que nos separaban de La Quiaca.

2 de Junio

Todos fuimos muy cumplidores con el horario fijado para levantarnos.
La mañana estaba muy fría pero era un día espectacular.
Partimos a las 8,30 hs. y a poco de circular el “A” de Jorge tuvo un pequeño ahogo debido a la falta de aire.
El grupo había tomado una pastillas para mitigar los males de las alturas y otros habían reforzado la dosis con ajo y limón, receta que nos había dado Narcisa.
El viaje fue tranquilo a pesar que la mayoría de los autos sintió los efectos de la altura .
Al llegar a uno de los puestos de Gendarmería Horacio descubrió que se había olvidado el Registro. Presurosa Kuki bajo de su puesto de copiloto del “A” y se ofreció, Registro en mano, para conducir el J2. Sin embargo los silenciosos ruegos de Horacio dieron resultado y Kuki tuvo que volver a su puesto de copiloto, dado que el Gendarme comprendiendo la situación le permitió seguir sin registro.
Como si esto fuera poco cuando Roberto tuvo que exhibir los documentos de su GT Roja, descubrió, o mejor dicho descubrió el gendarme, que los mismos pertenecían a la otra GT color azul.
Alrededor de las 11,30 horas llegamos a la Quiaca, habíamos cumplido con la meta fijada y con al plan estipulado, abundaron los besos, abrazos y el tradicional brindis para festejar lo acontecido.
Ya que estábamos en La Quiaca aprovechamos para visitar Yavi, un pueblito cercano con una iglesia del 1600 con gran parte de las paredes que rodean el altar enchapadas en oro.
Nos franqueo la entrada una vecina, que es la depositaria de la llave que es de plata y mide unos 20 cm (la original era de Oro).
Nos reencontramos en el ACA para cargar nafta, almorzamos rápidamente para cubrirnos de cualquier problema que pudiéramos tener en la ruta, dado que cuando cae el sol la temperatura orilla los cero grado y no era muy agradable quedarse tirado a la vera del camino. Sin embargo y pese a los inconvenientes provocados por la altura en algunos de los autos, estuvimos de regreso en Humahuaca alrededor de las 17 hs.
Mañana será un día de puro descanso y turismo ya que alquilamos un Bus para hacer el paseo a Iruya, dado que el camino es intransitable para nuestros autos. El sábado partimos para Jujuy donde haremos noche y el domingo cargaremos los autos en el mosquito. Seguramente aprovecharemos estos días para soñar con el Viaje a Ushuaia que será nuestro desafío para el 2006.

Un fuerte abrazo a todos

 

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