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2010- Trial del bicentenario

Aventura Argentina-Chile
1 al 13 de marzo 2010


Desafiando las contingencias

Al planificar el Trial del Bicentenario,  jamás  pensamos que un terremoto iba a ser la causa de un rápido cambio de planes.   En efecto,  el terrible sismo que azotó al vecino país trasandino el 27 de febrero (dos días antes del comienzo de la travesía),  además de consternar a los viajeros,  produjo un viraje en el itinerario. La idea de ingresar a Chile por el Paso Internacional de Mendoza,  fue reemplazado por la entrada a través del Paso Samoré.  A pesar de ello,  el lugar de encuentro fue el aeropuerto de Mendoza donde los TC Boys se encontraron con sus MG.  Fueron de la partida Eduardo Camou,  Francisco Garaguso,  Roberto Aubert,  Juan Ortiz,  Osvaldo Selmo,  Rodolfo Abadie,  Horacio Lacivita  y Raúl Salles junto a las infaltables TC Girls. 

La primera parada fue en el Valle Grande de San Rafael donde la visita fue breve ya que nos esperaba un segundo día de larga recorrida rumbo sur. Ya en tierras del Neuquén,  atravesamos la zona de explotación petrolera sorteando amenazantes tormentas,  fuertes vientos y hasta algún granizo que ocasionó nerviosismo entre los intrépidos MGeístas. 

Luego de pernoctar en Plottier,  con marcado rumbo SO,  comenzó el regocijo visual ante la inmensidad de los espejos de agua de las represas del Chocón,  Picún Leufú y Piedra del Águila.  El camino sinuoso,  el buen clima reinante y el inmejorable ánimo de las tripulaciones fueron los ingredientes propicios para un recorrido a motores rugientes.  Por segunda vez en la historia de los MG trials (la primera fue en el V trial al Paralelo 42),  llegamos a  Confluencia,  mágico lugar muy propicio para las primeras fotos.  Más tarde,  bordeando el Nahuel Huapi,  llegamos a Villa La Angostura,  donde tras una brillante gestión de Hilda  Aubert,  nos alojamos con mucha comodidad en la Hostería del ACA.  La tarde se presentaba cálida y soleada,  oportunidad aprovechada con una reconfortante caminata por parte de las chicas mientras los TC Boys controlaban niveles de aceite,  agua de los radiadores y líquidos de freno. 

A la mañana siguiente,  luego de algunas dudas y varios cabildeos como consecuencia del trágico terremoto en el país hermano,  emprendimos la marcha rumbo a Chile por el Paso Cardenal Samoré.  El camino sinuoso nos fue internando en una típica selva valdiviana de inconmensurable belleza.  Luego de concluir los trámites de Aduana,  ya en tierra chilena,  ingresamos al Parque Nacional Puyehue,  la X  Región de Entre Lagos.   La Hostería “Las Juntas” fue el lugar propicio para el relax de la mayoría y el canotaje  en el lago para Alfredo Abadie y Francisco Garaguso.   En este lugar tuvimos la alegría de recibir a Ubaldo y Elvira Cosentino quienes se unieron al grupo.   La noche fue coronada por un increíble osobuco al vino tinto y risotto preparados en forma magistral por nuestro distinguido gourmet,  Don Raúl Salles. 

Nos encontrábamos en el departamento de Osorno donde se puede apreciar un apacible paisaje de campiña,  zona de tambos y de “huasos” (equivalente al gaucho argentino).   Justamente sobre la ruta internacional 215 se encuentra el Auto Museum Moncopulli,  muy propicio para un stop.  Fuimos recibidos con mucha calidez por su fundador,  Sr. Bernardo Eggers,  quien atesora más de 50 vehículos Studebaker,  como así también muchas otras marcas.  Luego de apreciar esta increíble colección,  continuamos nuestro viaje.  Al llegar a la Ruta 5,  la cual recorre Chile en casi su total extensión,  emprendimos un marcado rumbo sur.   Visitamos Puerto Octay,  bonita villa sobre las márgenes del lago Llanquihue, con una destacada impronta alemana; Frutillar, balneario ubicado en la ribera oeste del mismo lago y Puerto Varas donde nos alojamos. Luego del descanso y un completo desayuno,  pudimos recorrer esta emblemática ciudad del sur chileno donde la colonización alemana dejó sus huellas en la arquitectura y en sus jardines. Las calles desembocan en una mágica costanera que puede disfrutarse tanto de día como de noche.  Los tres días de permanencia en el lugar nos permitió llegar hasta el volcán Osorno,  visitar el Parque Nacional Pérez Rosales y hasta celebrar el cumpleaños de dos trialistas: Eduardo Camou y Osvaldo Selmo,  como así también emprender una maratón gastronómica entre picorocos,  ostiones,  locos, curantos, erizos, chupes,  acompañados con el infaltable pisco sour. 

En el octavo día del trial,  después de esperar la reparación del tren delantero de Raúl Salles, dejamos el continente ingresando en la Isla de Chiloe por medio del trasbordador que une Pargua con Chacao.  Se trata de un corto viaje de 25 minutos atravesando un canal de aguas increíblemente transparentes y azules,  acompañados por lobos marinos,  albatros y cormoranes.  Nos reagrupamos en Ancud para seguir rumbo a Castro,  capital de la isla,  típico pueblo pescador cuya característica predominante es la construcción de las viviendas sobre palafitos.  Asimismo,  tuvimos la oportunidad de conocer algunas de las 16 iglesias que datan de los siglos XVII y XIX construidas en madera declaradas Patrimonio de la Humanidad.    La partida de los viejos MG de la isla fue gloriosa ya que fuimos escoltados por los carabineros en una breve recorrida por la plaza,   la iglesia y la gobernación hasta la ruta que nos condujo nuevamente al trasbordador. 

Nuestro siguiente destino fue la ciudad de  Pucón,  coqueto centro turístico ubicado sobre la costa oriental del bello lago de Villarica y en las cercanías del volcán homónimo que se muestra con su humeante fumarola.    Este fue nuestro último día en la República de Chile la cual dejamos con un sentimiento inolvidable por la calidez de su gente,  la belleza de sus paisajes y el recuerdo de los momentos vividos. 

Temprano en la mañana del último día en Chile,  los MG se aprestaron para el regreso a Argentina por el Paso de  Mamuil Malal hacia Junín de Los Andes. Este fue un cambio de último momento para regresar por un camino distinto.

Seguimos disfrutando de los bellos paisajes, esta vez con el Lanín como actor principal con una presencia casi permanente.

Ya en territorio argentino nos dirigimos por segunda vez en nuestro viaje a Confluencia donde Mario (Lacivita) aprovechó para hacer algunos “toques mágicos” al carburador de Francisco (Garaguso) que venía fallando, después de bajar el capot el auto andaba tan bien que fue difícil  alcanzarlo.

Llegados a Bariloche nos encontramos con Martita y Osvaldo en el Hotel Panamericano que ya habían llegado por un camino alternativo.

A esta altura solo nos restaba prepararnos para la carga de los autos que se realizó el sábado 13 en el Aeropuerto de Bariloche y regresar a Baires con la satisfacción de la aventura concluida.

Podríamos resumir lo acontecido en este Trial enumerando lo más destacado como:

El gustito de la Improvisación: Sin quererlo y por los problemas existentes en Chile, tuvimos que ir reprogramando durante todo el viaje los destinos.
Al no poder cruzar por Mendoza decidimos bajar hasta la Angostura y probar por el Paso Samoré, claro que teníamos información de la falta de Nafta por lo que se decidió llenar los tanques y “jugarnos” a una primera parada en Chile con la posibilidad de estudiar el panorama y en ultimo caso volver e la Argentina con lo que restara de nafta.
Finalmente la cosa se fue solucionando y con la colaboración de los Hoteles que nos fueron cambiando las fechas de reserva pudimos cumplir con la parte del recorrido más interesante. 

Una Figura Importante: Si bien esta vez no fue con el Tobiano, Mario fue uno de los principales protagonistas de este Trial ya que tuvo que hacerse cargo de la reparación de 2 carburadores (Los “B” de Alfredo y Francisco y pilotear durante el Cruce a la Argentina el TR de Raúl).

Los incansables: Luz y Juan que ansiosos de más kilometraje (solo habíamos hecho 3500 Km.) decidieron ceder su lugar en el Mosquito a Osvaldo y darse una vueltita por Esquel, Cruzar hacia Madryn y volver a Baires.

Lo Emocionante: El cariño con el que fuimos recibidos por la mayoría de los chilenos pese al difícil momento por lo que estaban pasando.

Lo de Siempre: La Buena Onda y el espíritu de colaboración del Grupo que se repite año tras año.
El entusiasmo de los TC Boys and Girls es tal que hace pocos días que hemos regresado y ya nos enteramos que están dando vueltas propuestas para el Trial 2011.
Seguramente en las próximas cenas en el Club o en las salidas mensuales   surgirá el nuevo destino.
A los que han disfrutado de alguno de estos Trials no tenemos mucho que contarles, a los que aún no lo han hecho, no se lo pierdan, vale la pena.

Los TC Boys and Girls   

 

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