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Capítulo 2

Lunes 3 de mayo
Debe de haber sido la mañana que les gané a todos en el madrugón.
Bajé a desayunar temprano y me dirigí a uno de los talleres que me habían recomendado para reparar la junta del caño de escape.
En el primero ,no hubo suerte, los muchachos se habían tomado el día para ir a pescar.
Por suerte en el interior todo está cerca y en cinco minutos uno se recorre la ciudad de punta a punta. En el segundo taller el amable señor que me atendió me pidió que regresara a la tarde porque estaba cargado de trabajo. Le comenté que estabamos realizando un viaje desde Buenos Aires y que teníamos el tiempo muy justo, accedió a desarmar el auto pero de ojito nomás me dijo que no tenía la junta adecuada ni material para fabricarla y me mandó a una ferretería industrial a comprar amianto.
Vuelta recorrer San Rafael y ya con el pedazo de amianto en mi poder vuelvo al taller.
Ya había perdido media mañana y estaba impaciente pensando que atrasaría al resto del grupo.
Finalmente comienzan a trabajar en el auto ,y oh sorpresa ,el amable señor descubre que una junta de un equipo deportivo de Caños Silen le quedaba justita al TC ¡¡¡¡ Te hubieras avivado antes ,hermano !!!!!.
Cuando llegué al Garage del Hotel ,ya los muchachos estaban dando los útimos toques a las máquinas ,como estaba lloviendo Patricio se dedicó a pasar en los parabrisas un liquido que nos había traído Martín que hacía patinar el agua y nos ahorraba el uso de los limpiaparabrisas.
Marchamos en caravana hasta el ACA donde nos reabasteceríamos para emprender viaje hacia el Nihuil ,atravesando el hermoso Cañon del Atuel.
Cuando estabamos en plena tarea Marco descubrió una perdida de agua en su TC.
El Diagnóstico fue, Bomba de Agua ,ni lerdo ni perezoso Horacio saco de la manga una bomba reparada y puso manos a la sustitución.
De acuerdo a lo que ya habíamos convenido ante estas situaciones el grupo se dividió en dos partes ,los que quedaron reparando (Horacio y Marco) y los que partimos hacia el Nihuil donde se rearmaría el grupo.
Horacio y Marco una vez que repararan nos alcanzaría por la opción de asfalto al Nihuil por la Cuestas de los Terneros.
El camino por el Cañón es espectacular y nos incitaba a parar a cada rato para sacar fotos.
En determinado momento paró un Fiat tripulado por dos turistas españoles ,que venía de frente y nos comentó que no convenía seguir porque más adelante había una zona de mucho barro en la que se habían encajado y tuvieron que sacarlos con una 4 x 4.
Obviamente que esa advertencia no iba a amedrentar al grupo que tozudamente siguió la marcha pensando ya en las distintas opciones para pasar el obstáculo.
El camino se tornaba bastante complicado y en un momento nos cruzamos con los operarios de una Central Hidroeléctrica y le preguntamos cuanto faltaba para el terrible vado , grande fue nuestra sorpresa cuando nos comentaron que lo habíamos dejado 2 km atrás. Hermano, estamos para cosas mayores, la próxima con los TC directo al Camel ¡¡¡¡.
En los retomes y en subida el camino se ponía intransitable , muy barroso, y con empinadas pendientes ,debíamos meter la primera sincronizada y así los nobles fierros nos llevaban poco a poco a destino.
El problema era que había nevado a la noche. El viento barrió la nieve a la mañana y todo había quedado hecho un lodazal.
Llegamos al Nihuil con mucho frío,y con los autos totalmente embarrados
Nos estaban esperando dos elegantes señoritas en el único restaurante del pueblo con una parrilla, con chivito y demás yerbas. A la media hora estabamos almorzando y comunicándonos con Horacio y Marco que ya estaban en camino.
Los chicos habían dejado de lado la ruta asfaltada y se habían mandado por el Cañon pera ya el camino  estaba tan intransitable que practicamente fueron los últimos en pasar antes que la clausuraran.
El auto de Horacio ,tenía en sus guardabarros más de 5 cm de barro pegado ,ni que hablar del estado de la ropa del piloto, para colmo de males en los saltos de los retomes le había volado el cuentavueltas
A los postres hicimos planes para el regreso .Si bien la idea primitiva era regresar a San Rafael optamos por no meternos en la Ciudad nuevamente y pernoctar en 25 de Mayo.
Yo recordaba haber estado en un Club de Pesca tipo Barrio Cerrado en Los Reyunos ,muy cerca de 25 de Mayo.
Desde el mismo Restaurante llamamos y reservamos cabañas para la noche.
Antes de abandonar El Nihuil hicimos una parada para aprovisionarnos de los comestibles necesarios para que nuestro Cheff oficial preparara “ Paella a la Salles
Ya en la Ruta nos pescó la primera nevada del viaje. Casi ninguno de nosotros había vivido la sensación de circular "con los autos" bajo una nevada y les puedo asegurar que ver a los lentos limpiaparabrisas barriendo los copitos de nieve es una sensación sencillamente fascinante..
Tan emocionante fue el momento que Raúl Salles, buscó un pañuelo para secar las lágrimas que corrían por sus paspadas mejillas, con tal mala suerte que al torcer levemente la sensible dirección apareció rebotando en la banquina de la mano contraria. Gran susto del grupo pero la cosa no paso a mayores.
Llegamos a un surtidor en el medio de la ruta a cargar nafta, tan precaria era la cosa que en el surtidor había un timbre para llamar al encargado del Supercentro .
Partimos nuevamente transitando por la Cuesta de los Terneros ,un hermoso camino con grandes subidas y bajadas que nos obligaban a tomar envión para llegar con lo justo a las zonas más empinadas
Nos dirigimos primero a 25 de Mayo para comprar los elementos faltantes para la cena ,sobre todo el vino..
Terminado el trámite y ya anocheciendo nos dirigimos a través de 12 Km de ripio a los Reyunos.
En realidad yo había realizado ese viaje de día y a otro ritmo de marcha con la batata de todos los días y realmente el camino para nuestros autos y nuestras cansadas osamentas después de un día muy movido se estaba tornando tortuoso.
Curvas, túneles y casi todos pensando como se le había ocurrido a Francisco llevarlos a la loma del.........
En determinado momento pensamos con Patricio hacerle una broma al grupo, nos bajamos del auto y simulamos una discusión alegándonos mutuamente la culpa de habernos equivocado de camino.
Todos buscaron el árbol mas alto para colgarlos, sin embargo la detención nos sirvió para darnos cuenta que dos autos no formaban parte de la caravana ( Marco y Juan. )
Nos quedamos esperando y al rato llegaron con problemas en la bomba de nafta o en el encendido del auto de Marco.
Como había que preparar la cena, se quedaron Horacio, ya con su flequillo parado, Marco y Juan y el resto partió a preparar la cena y reservar el alojamiento.
LLegamos al Club de Pesca los Reyunos y preparamos la cena esperando al resto entre partidos de Pin Pong y metegol.
 Al rato llego Juan para buscar una cuarta de remolque cosa que se iba a tornar bastante complicada para traer de tiro un auto con las subidas y bajadas abruptas del camino.
 Alrededor de las 22 hs, y luego de innumerables intentos de poner en marcha el TC el grupo decidió dejarlo en el camino, practicamente sin tránsito, y volver al día siguiente.
La paella superó las espectativas, Raúl, un cheff de aquellos con un inmaculado dalantal blanco nos deleito con el manjar bañado en champagne.
Muy cansados nos fuimos a dormir .

Martes 4 de mayo.
Después de disfrutar un desayuno junto al lago, preparamos las máquinas y nos dirigimos en búsqueda del TC de Marco que había quedado en el camino.
Yo opino que los TCs tienen la particularidad de descomponerse en lugares especiales. Y en este caso mi teoría se cumplió a rajatabla, ya que el auto de Marco había quedado en un lugar que permitía, a pocos metros, tener una vista privilegiada del lago y las montañas que lo enmarcaban ,por lo que la reparación entre mate y mate y escapaditas a las piedras más altas para comprobar como funcionaba el eco en las montañas fue más que un problema, una entretenida parada.
Mientras se reparaba el auto de Marco,  Juan aprovechó para solucionar una pérdida de nafta de su B.
Después de varias pruebas fallidas para arrancar el auto; Horacio sacó de su caja mágica una tapa de distribuidor armada. Le dimos cuerda y gran baile en el medio del camino al escuchar el dulce ronronear del TC.
Teníamos mucho tiempo para llegar a Tunuyán y decidimos parar en el mecánico de 25 de Mayo para armar el cuentavueltas de Horacio .
Mientras Horacio reparaba, nos dirigimos al Restaurant del lugar a encargar el almuerzo .
Con Marco aprovechamos la parada para reparar con teflón una pequeña pérdida de nafta de su TC.
Hago un alto en el relato para contarles que Marco compró su TC hace 2 meses. El auto había estado parado durante mucho tiempo, y esta era realmente una prueba de fuego teniendo en cuenta que habíamos recorrido más de 1000 Km que son los que normalmente hacemos con estos autos en un año.
Bien, el tema es que para colocar el teflón en el rebelde cañito debiamos sacar la tapa de la cuba.
En un fallido movimiento se desprendieron de la tapa la horquilla, el eje y el punzuá. Todo apareció, menos el rebelde punzuá que había buscado algún recóndito lugar del motor o del chassis para jugar a las escondidas.
Estuvimos casi una hora buscándolo, y hasta llegamos a tirar piedritas para reproducir el recorrido de su caída , pero todas las piedritas caían en el piso y no llegamos a ninguna conclusión con el ensayo.
La comida estaba lista ,almorzamos ,y a la sobremesa partimos con Marco en busca del tornero del lugar.
Fuimos con mi auto ,para desarmar el carburador en el lugar y hacer una copia de mi punzuá. Sin embargo cuando intentamos desarmar mi carburador el rebelde eje no permitía sacar la horquilla y obviamente el punzuá.
Volví al Restaurant, solicitamos un nuevo "donante" ,Raúl , y bajo su atenta mirada ,evidentemente no confiaba demasiado en mis conocimientos mecánicos me llevé el punzuá de muestra.
Don Sepúlveda ,que así se llamaba el artesano, era un tornero muy particular ya que no tenía torno ,sin embargo justamente tenía una varilla de bronce del diámetro indicado y con amoladora y sierra nos fabricó tres punzuás en media hora de trabajo.
Reparamos y retomamos la marcha hacia Tunuyán.
A pocos Kms de llegar el TB de Horacio cayó malherido con un palier roto. Ya estaba anocheciendo, Juan lo enganchó a su B y fuimos abriendo el camino hasta llegar a la ciudad.
Al llegar al centro el auto de Marco comenzó a fallar, el TB de Horacio venía de tiro, la policia nos tocaba la sirena y nos amenazaba con llevar los autos "a la playa" si no circulábamos, el estacionamiento del Hotel estaba completo por lo que tuvimos que buscar otro estacionamiento ,todo esto con un auto a remolque ,otro empujándolo a mano y la Policía siguiéndonos de cerca ,en fin les puedo asegurar que el ingreso a Tunuyán no fué muy agradable.
Para alegrar la noche y festejar que después de tantos inconvenientes habíamos llegado  Patricio apareció con unas botellitas de champagna que disfrutamos durante la exquisita cena.
Marco realizó algunos contactos telefónicos con la gente del Club de Mendoza los que nos dieron los contactos necesarios para la reparación del Palier de Horacio.
El plan era reparar y partir al mediodía para llegar a Mendoza a las 13,30 hs ya que nos esperaban los amigos del Club de Mendoza para agasajarnos con un almuerzo.
 

Miércoles 5 de Mayo
Las ocupaciones del grupo fueron varias.
Juan y Horacio se dirigieron a un desarmadero para buscar un palier de un Siam. Despanzuraron 2 autos sin éxito hasta que en una pila de paliers Horacio encontró la pieza buscada. De ahí al tornero para hacerle el cono y el chavetero, instalarlo y listo . Parece fácil no ?
Bueno, para Horacio lo es ya que lo realizó en tiempo record.
Raúl fue a reparar su caño de escape y luego de deambular por un par de talleres, sacó de la cama a un amable Sr. que no sólo le reparó el caño de escape, sino que se sacó fotos como recuerdo con su "paciente".
Después de la habitual pasada por un Cyber para mandar noticias de nuestras correrías a los consocios aprovechamos con Patricio para comprarnos hermosos calzoncillos largos y pasamontañas que nos resultarían imprescindibles para los próximos días.
Como los amigos del Club de Mendoza nos estaban esperando decidimos partir Marco, Carlos, Raúl y yo mientras Horacio y Juan se quedaban reparando.
Antes de seguir; quería hacer una mención muy especial a la dama del grupo: Luz, que se bancó todos estos inconvenientes siempre con una sonrisa y metiendo pilas al grupo,..... ¡Sos una Diosa Luz.!
Llegamos a Mendoza a las 14 hs, era la primera ciudad “grande “ que tocábamos después de dejar Buenos Aires , y sufrimos la intranquilidad de los que se te pegan al paragolpe como queriendote empujar.
Por fin llegamos al hermoso Parque San Martín donde nos esperaban los amigos de Mendoza .
Después de un largo rato de curiosear detalles de los autos , sobre todo con el joven propietario de un TC mendocino nos fuimos todos a almorzar ,al poco rato llegó el resto del grupo que ya había reparado .
Al finalizar nos fuimos a sacar la infaltable foto al Parque de la Gloria e hicimos un conciliábulo para decidir las dos opciones posibles.
1) Partir hacia Uspallata esa misma tarde.
2) Pernoctar en Mendoza y partir al día siguiente.
Finalmente decidimos pernoctar en Mendoza ya que lo avanzado de la tarde nos íbamos a poner en camino prácticamente de noche y no resultaba muy atractivo quedarnos tirados en el medio de la ruta con las temperaturas reinantes.
Hicimos una parada en el ACA.
Juan aprovechó para cambiar el aceite, yo subí mi auto al elevador y aproveche para hacer algunos ajustes en el caño de escape y Marco realizó un cambio bujías ya que su auto seguía fallando .
Con una genial negociación de Marco conseguimos Hotel a una cuadra del ACA a un muy buen precio ,nos dimos una duchita rápida y quedamos en encontrarnos a las 21 hs para ir a cenar.
Aprovechando la cantidad de Cyber que hay sobre San Martín aproveché para escribir uno de los últimos partes ,ya que sabía que por un par de días no tendría oportunidad de hacerlo.
Mañana sería el gran día, la culminación de aquel sueño de  Agosto, llegar al Cristo con los autos, sabemos que la vuelta no será un mero trámite. A pesar que llevamos recorridos mas de 1600 Km nos falta aún mucho por recorrer y el fantasma de un problema mecánico siempre nos está rondando.
Pero valió la pena ,la experiencia fué inolvidable y cuando escribíamos estas líneas
recordábamos con tristeza a los que fueron de la primera hora y por un motivo u otro no pudieron acompañarnos. Pero viene la revancha, ya estamos pensando en la próxima ,al Noroeste Argentino , y esa la vamos a hacer todos.

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